Colección 100% Meunier de Tom Gauditiabois
360,00 €
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Ficha técnica
- Vigneron: Tom Gauditiabois
- Terroir: Vallée de la Marne
E05
- Composición: 100% Meunier
- Dosage: Brut Nature
- Añada: 2020
E07
- Composición: 100% Meunier
- Dosage: Brut Nature
- Añada: 2020
E11 – Coteaux Champenois Les Survivants
- Composición: 100% Meunier
- Añada: 2021
Descripción
Colección 100% Meunier de Tom Gauditiabois. Tres cuvées, una sola uva. Las parcelas de Tom al oeste del Vallée de la Marne son suelos calcáreos que no producen Meuniers amables ni efectistas, sino vinos minerales, serios y con una gran tensión en boca. Los champagne de vigneron E05 y E07 son los ejemplos más elocuentes: fermentados con levaduras indígenas y criados en barrica de 400 litros con maloláctica completa. Unos Blanc de Noirs que no buscan gustar a la primera sino convencer con el tiempo.
Por otro lado, el E11 Les Survivants, es un Coteaux Champenois 2021. Un vino tranquilo, sin segunda fermentación, elaborado a partir de cepas que sobrevivieron adversidades climáticas extremas y que por eso concentran un carácter poco común. Fermentación espontánea, crianza en barrica, sin clarificación ni filtración, embotellado en agosto de 2023: 800 botellas que representan quizás la declaración más radical de lo que Tom está haciendo en el Aisne.
Una colección con la Meunier como protagonista absoluta.
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Tom Gauditiabois es uno de esos vignerons que no necesitan carteles para ser encontrados. Con 7 hectáreas de viñedo familiar en Chézy-sur-Marne, en el extremo occidental del Vallée de la Marne, este joven productor ha construido un proyecto íntimo y silencioso que ya despierta la atención de los conocedores más exigentes.
Tras formarse en la prestigiosa escuela de enología de Avize, Tom tuvo la oportunidad de trabajar junto a Anselme y Guillaume Selosse, referencia absoluta del champagne de vigneron contemporáneo. Una experiencia que no solo pulió su técnica, sino que definió su manera de entender la relación entre el viticultor, el viñedo y el vino que nace de esa escucha.
Su bodega en Chézy-sur-Marne no tiene carteles ni señales: Tom elige deliberadamente el anonimato. Rodeado de naturaleza, aves y el murmullo constante del río, trabaja con una meticulosidad y una calma que se trasladan directamente a la copa. Un enfoque personal y profundamente conectado con el ritmo de la tierra y las estaciones.
Un nombre que circula en voz baja entre los mejores. Exactamente como a él le gusta.





