La Côte des Bar: una zona en constante revolución

La Côte des Bar, es la región más al sur de la Champagne, queda algo aislada del Marne y Reims. Está separada geográficamente por unos cuantos kilómetros de territorio del epicentro champenois del Marne y Reims al norte.
A esta región de la AOC Champagne la atraviesan los ríos Aube y Sena. Limita al sur con la Borgoña compartiendo sus terroirs calcáreos de silex y Kimmeridgan. Esto, junto con la experiencia del método Champenoise y un pasado de revolución, de lucha y de « résistance » dan lugar a champagnes de otro planeta.
Un reSURgimiento que se está produciendo desde 1900
Durante el último siglo, la Côte de Bar ha estado inmersa en una dualidad de producción vinícola, vendiendo sus uvas tanto al norte, para la elaboración de Champagne, como al sur, para la producción de vinos de Borgoña
Aunque esta región era productora principal de uvas para las grandes casas del norte, la zona siempre fue tratada como “segunda categoría”. Incluso, los querían excluir de la clasificación oficial de la región. Esto provocó disturbios y encendió la chispa de revolución entre los productores.
Podemos llegar a decir que estos productores fueron los primeros “chalecos amarillos”. Querían ser reconocidos en su propia tierra, por lo que en 1911 subieron a Reims a reclamar su debida inclusión dentro de la legislatura de la AOC Champagne. Hubo que esperar hasta 1927 para que la Côte des Bar fuera considerada región en pleno derecho e igualitario en Champagne.
Retrato de Manifestación de Vignerons de 1911 en Reims

Mapa de la Champagne
Un siglo después…
Ha pasado casi un siglo y la región se ha mantenido en una revolución constante, llevada adelante por productores fieles a sus ideales. Verdaderos artistas que han dedicado su vida a producir champagnes de terroir.
Quizás esa cercanía con la vecina Borgoña los haya impregnado de intereses más ligados al terroir. El de producir vinos con menos intervención de bodega y más trabajo de viñedo. De esta forma, consiguen uvas de calidad que puedan expresar lo mejor de un terroir en particular en una AOC que es más famosa justamente, por lo contrario. Por los assamblages (mezclas) en sus vinos.
Desde hace unos años – no muchos – este despertar en la zona es llevado a cabo no sólo por vignerons (productores hombres), sino también por mujeres (vigneronnes). Elaboradoras que se han interesado por deseo propio a la tarea de elaboración de vinos. Cabe recordar que durante el tiempo de guerras cuando los hombres eran llamados al frente, las que se hacían cargo del trabajo de bodega y viñedo eran las mujeres…
Ahora, curiosamente este despertar también trae consigo una Revolución vigneronne.
Mujeres productoras, luchadoras y dedicadas a elaborar Champagnes fieles a su origen y a su terroir…
Los suelos “jurásicos” de la Côte Des Bar.
Ahora, la importancia recae en el terroir, en trabajarlo para que de lo mejor de él. Una vuelta al origen, mucho trabajo de agricultura biodinámica. Dejar que el suelo se autorregule con la naturaleza. La planta es un ser vivo que cómo tal convivirá con otros seres vivos en perfecto equilibrio con la mínima intervención del hombre. Esta filosofía y los suelos calcáreos y kimmeridedgianos típicos de esta región, producirán vinos o cuvées de otro planeta.
Si vemos el mapa, desde la Côte des Bar, es más rápido llegar a los viñedos de Borgoña que a la Montagne de Reims.
Por esto, aquí el terroir cambia de traje. La Côte des Bar comparte los suelos de la misma banda de arcilla de Kimmeridgian que existe en la región de Chablis en la Borgoña. Estos suelos son de 90 millones de años y constan de margas abundantes en restos marinos, lo cual le aporta a los champagnes finura, mineralidad y complejidad.
Muestra de suelos de Kimmeridgian de Montgueux
Además, estos suelos permiten que las vides extraigan nutrientes de manera eficiente, lo que puede resultar en vinos con una acidez equilibrada y una expresión precisa del terroir.
Sumado a esto, los productores de Champagnes de la región adoptaron técnicas de La Borgoña del trabajo exhaustivo del viñedo, valoran las cualidades de la fruta, optimizan el potencial de las parcelas individuales y procuran reducir al mínimo la intervención en la bodega.
Aquí, respetan los tiempos de la vid y del vino. En la Côte des Bar, los vigneron(nes) le dan prioridad al suelo y al lugar.
Con profunda dedicación, hacen champagnes que son reflejo de su terroir, el Terroir Champenois (ya nos suena conocido esto, ¡¿por qué será?!)
Hoy en día, esta región da hogar a algunos de los productores de Champagne de Vigneron más autóctonos y distintivos. Champagnes que personifican a cada pueblo y a cada familia.
La revolución continúa en esta región que tiene tantas historias por contar, que quizás no caben a través de una pantalla.
Por ahora, te invitamos a un vuelo sensorial con estos Champagnes elaborados por Vigneronnes de la Côte des Bar. Aquí te dejamos más detalles sobre las tres Champagnes de Vigneronne incluídas en nuestro Pack -10% descuento que te mencionamos más arriba.
(Las puedes adquirir por separado, pero te recomendamos el Pack para que aproveches este -10% dto y puedas degustar cada pueblo…)
Côte des Bar – Montgueux
1x Hélène Beaugrand – Le Grand Carré
Terroirs calcáreos con de turonien y silex. Suelos de 90 millones de años que aportan un carácter muy especial a la uva dando como resultados vinos con mucha finura y mineralidad. Este Blanc de Blancs Brut Nature hace fermentación maloláctica espontánea y reposa 36 meses en lías.
Hélène ofrece todo lo que la caracteriza: una originalidad soñadora y benévola pero sobre todo la feroz determinación que le da ese deseo de compartir su amor por el rey de los vinos, el Champagne.
Côte des Bar – Riceys
1x Elise Dechannes – Essentiel
Elise elabora sus Champagnes en Riceys y abraza completamente el método de vinificación biodinámico. Sus champagnes gozan de poca intervención en la bodega con lo cual respeta el tiempo y la maduración natural de los vinos. Elise es una perfecta embajadora de lo que llamamos “El otro lado del Champagne”. Essentiel es la perfecta combinación de un champagne con poca intervención y el método Champenois.
Este Blanc de Noirs Brut Nature tiene todo lo que tiene que tener un champagne.
Côte des Bar – Landreville
1x Julie Dufour – Cléobuline
Julie elabora su Cléobuline en Landreville utilizando los viñedos de la familia Dufour. Este champagne procede de la parcela “La Shashinia” cuyo nombre proviene del sobrenombre que le decía su abuela a Julie.
Julie es metódica y apasionada, elabora sus champagnes con agricultura biodinámica, poniendo el terroir en el centro de todo.
Un Extra Brut biodinámico que pone el terroir en el centro de todo. En boca es una cuvée amable con un largo recorrido y un final persistente.









