

Fallet-Prévostat
CÔTE DES BLANCS
Madame Prévostat, con 87 años y décadas de elaboración a sus espaldas, ha dedicado su vida junto a su esposo a preservar un estilo de Chardonnay que el mundo del champagne tiende a olvidar: el de los viejos tiempos, fiel a la tradición más profunda de la Côte des Blancs.
En la Côte des Blancs, el Chardonnay habla con una claridad que pocos terroirs del mundo pueden igualar: frescura, elegancia y ligereza son su firma. Pero es en Avize donde ese carácter se intensifica —mayor tensión en boca, persistencia excepcional en el paladar, una profundidad que emerge lentamente y no abandona. Los suelos calcáreos y la exposición privilegiada del viñedo hacen el resto.
Las cuvées de Madame Prévostat son finas y largas, con elegantes notas oxidativas que las distinguen de cualquier champagne de producción convencional. Una característica que probablemente deba, al menos en parte, al viejo foudre que recibió como regalo de bodas y que sigue utilizando hoy. Una pieza de historia viva en una bodega que lo es también.
Actualmente, Madame Prevostat y Monsieur Fallet están retirados y son sus hijas las que continúan con el legado familiar de esta tradicional bodega de Avize. Las botellas se pueden encontrar en el mercado con las etiquetas Fallet-Gourron o Fallet-Crouzet, pero el champagne que hay dentro es el auténtico Fallet-Prevostat.





